El derecho a la ciudadanía italiana por descendencia (Ius Sanguinis) es uno de los trámites más solicitados en toda Latinoamérica, especialmente en Argentina. Sin embargo, el panorama legislativo y judicial en Italia ha estado muy movido entre 2025 y 2026. Como gestores, mantenernos actualizados no es opcional, es una obligación profesional.
A continuación, repasamos los puntos clave y las últimas novedades que están impactando el armado de carpetas consulares y juicios en Italia en este último año.
1. La controversia de la "Minoría de Edad"
Uno de los sacudones más grandes recientes provino de las sentencias de la Corte di Cassazione (Corte Suprema italiana). Durante mucho tiempo, si un ancestro italiano se naturalizaba argentino, transmitía la ciudadanía a los hijos nacidos *antes* de su naturalización.
No obstante, jurisprudencia reciente comenzó a debatir si la naturalización del padre mientras el hijo era menor de edad cortaba la línea de sangre. Aunque ha habido sentencias contradictorias, las directivas actuales obligan al gestor a revisar con extrema cautela el "Certificado de No Naturalización" (CNE) y la fecha exacta en la que el AVO adquirió la ciudadanía extranjera, cruzándola con la mayoría de edad del descendiente en la ley de la época (21 años antes de 1975).
2. Propuestas de modificación al Ius Sanguinis
A lo largo de 2025 y 2026, el Parlamento Italiano ha debatido varios proyectos de ley que buscan reformar el reconocimiento de la ciudadanía. Aunque el Ius Sanguinis no se ha eliminado, los debates se centran en establecer límites que todo gestor debe monitorear de cerca:
- Límite generacional: Propuestas para limitar el reconocimiento hasta el tercer grado (bisabuelos), exigiendo que el solicitante demuestre vínculos reales con Italia si la distancia generacional es mayor.
- Requisito de Idioma (Nivel B1): Tal como ya ocurre con la ciudadanía por matrimonio, existen fuertes presiones legislativas para exigir un nivel de idioma B1 a los descendientes de italianos. Por ahora sigue en debate, pero es una tendencia creciente.
3. El auge incesante de la Vía Judicial
Conseguir turnos en el sistema Prenot@mi de los consulados en Argentina (como Buenos Aires, Rosario o Córdoba) sigue siendo una misión casi imposible. Ante la demora irrazonable que supera los tiempos establecidos por la ley italiana (730 días), la Vía Judicial por falta de turnos se ha consolidado definitivamente en 2026.
Esta vía permite a las familias presentar su carpeta directamente ante los tribunales regionales en Italia (ya no solo en Roma, tras la descentralización de los juzgados) a través de un abogado italiano. Como gestores, nuestro rol aquí es armar la carpeta perfecta, apostillada y traducida, y derivarla a los estudios jurídicos en Italia.
4. Nuevos controles en el sistema consular
Para aquellos que logran acceder a la vía consular, los consulados han intensificado la exigencia en la rectificación de partidas. Discrepancias menores en los nombres del AVO (por ejemplo, "Giovanni" a "Juan", o variaciones en los apellidos como "Rossi" a "Rosi") que antes pasaban por alto, hoy son motivo de requerimiento de sumaria información judicial o rectificación administrativa.
💡 El consejo del experto
Jamás ingreses una carpeta al consulado o a un juicio sin haber analizado el CNE (Certificado de No Naturalización) a fondo. Un error de fechas en la naturalización del AVO puede hacer que el cliente pierda años de espera y miles de dólares. En caso de duda, pide las sentencias de naturalización originales.
Conclusión
Trabajar con la ciudadanía italiana en 2026 requiere un nivel técnico mucho más alto que hace una década. Ya no se trata solo de "juntar actas", sino de analizar el derecho italiano histórico y actual. Mantenerte formado es tu mayor ventaja competitiva para proteger los intereses de tus clientes.